Cali y el mito del aire puro


21 Febrero 2019   Cristhian Barragán

Opinión
Cali y el mito del aire puro

Y es que Cali no está lejos de tener problemas por contaminación del aire o por lo menos eso dicen los datos que desde el 2010 miden las 9 estaciones de calidad del aire del DAGMA, que siguen siendo insuficientes si las comparamos con Bogotá que cuenta con 14 estaciones oficiales y el Valle de Aburrá con 44 estaciones oficiales y 275 sensores ciudadanos financiados por la Alcaldía de Medellín; estaciones que a diferencia de las de Cali reportan sus datos en tiempo real en sus portales web. 

A mediados de 2017, con la intención de desmitificar la idea que cada vez se repetía más de que Cali tenía el aire más puro de Latinoamérica y comprender mejor cómo se mide la calidad del aire, publiqué una investigación periodística titulada “Así se respira el aire en Cali”, donde se explica entre otros temas, que no existe ningún ranking de mejores ciudades, que los datos de calidad del aire no se pueden comparar porque cada ciudad tiene características diferentes y además no toda la ciudad respira el mismo aire.

Dentro de los hallazgos de la investigación, encontramos que las nueve estaciones que funcionan actualmente se compraron en 1999, en la alcaldía de Ricardo Hernando Cobo Lloreda, pero solo empezaron a medir en 2010, a mitad de la alcaldía de Jorge Iván Ospina, es decir que al parecer duraron 11 años sin utilizarse.

Y aunque entre 2012 y 2017 el DAGMA ha invertido cerca de 2900 millones de pesos en “compra de equipos, consumibles, repuestos y cabinas” y  “gestión, operación, validación” del Sistema de Vigilancia de Calidad del Aire de Santiago de Cali – SVCASC, aún enfrenta grandes retos como la intermitencia de los datos, que solo dos estaciones miden PM 2.5 y que aún no cuenta con una plataforma donde reporten los datos en tiempo real.

Según los datos del ICA por día subidos a la plataforma de datos abiertos nacional, solicitud realizada por la Comunidad de Datos Abiertos de Cali con apoyo de la Oficina de Transparencia de la Alcaldía de Cali, las estaciones de monitoreo como Base Aérea, ubicada en el Acuaparque de la Caña Calle 44 No. 7-138 y Transitoria, ubicada en la Carrera 28j con calle 72u,  reportan menos del 70% de los datos, esta última incluso no reporta datos desde el 24 de mayo del 2018. También la Estación ERA – Obrero,  ubicada en la Cra. 11D No. 23 – 49, recientemente desde el 1 de enero hasta el 8 de febrero del 2019 duró más de un mes sin reportar datos.

Las estaciones miden Material Particulado menor a 10 micras – PM10, Material Particulado menor a 2.5 micras – PM2.5, Dióxido de Azufre – S02, Dióxido de Nitrógeno NO2, Oxono Troposférico O3 y Meteorología, datos con los que por medio de una fórmula arroja un número entre el 0 y el 500 conocido como Índice de Calidad del Aire - ICA y depende del valor se califica con un color diferente similar a un semáforo.

En ese sentido la Organización Mundial para la Salud - OMS declaró que el PM 2.5 es el contaminante más peligroso, ya que son partículas hasta 100 veces más pequeñas que el cabello humano que se alojan en las vías respiratorias causando enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer.  Aunque en Colombia a partir del 1 de julio de 2018 mejoraron los estándares con los que se venía midiendo teniendo ahora como niveles máximos permisibles de PM 10 y PM 2.5 para un tiempo de exposición de 24 horas 75 μg/m3 y 37 μg/m3 respectivamente, aún no estamos cerca a lo que recomienda la OMS que debe ser 50 μg/m3 y 25 μg/m3.

El hecho que no hayamos tenido oficialmente una alerta ambiental, porque nos favorecen los fuertes vientos de la ciudad, no quiere decir que no se esté deteriorando constantemente el aire en la ciudad y estemos cerca de una alerta amarilla o naranja. Estaciones como Univalle, Base Aérea, Compartir y Ermita, del histórico de datos reportados, en un 80%, 83,2%, 47,6% y 30,1% respectivamente presentan un ICA AMARILLO, que aunque es aceptable para la población en general, los grupos poblacionales sensibles o con enfermedades cardiovasculares y respiratorias pueden presentar problemas de salud, por lo que se les recomienda no realizar actividades físicas al aire libre.

Según los mismo datos, en Cali han existido dos días con ICA ROJO, el primero el 5 de junio de 2010 cuando existía la Estación Móvil ubicada en el Vivero Municipal DAGMA y el segundo el 29 de agosto de 2014 en la Estación Univalle, al parecer afirmó la entidad por una quema de caña de azúcar cerca al barrio Valle del Lili, niveles de concentración que por lo menos debió activar un nivel de prevención según la norma.

El 2018 especialmente no ha sido un buen año, la Estación Univalle y la Estación Base Aérea llevan seis y tres días diferentes con ICA NARANJA respectivamente; mientras el 2019 empezó con el primer ICA NARANJA el 1 de enero en la Estación Base Aérea. Se suma también el caso del incendio forestal de cristo rey que se presentó el 31 de agosto del 2018, que aunque no excedió la norma que dice que la media móvil de 24 horas no puede superar los 75 μg/m3 para PM 10, de igual forma según la gráfica en la Estación Cañaveralejo por casi 6 horas se presentaron altos niveles de contaminación.   

Aunque el DAGMA ha hecho un esfuerzo por mejorar los tiempos de entrega y calidad del contenido de los informes, aún es insuficiente, porque es indispensable que los datos se reporten en tiempo real para tomar acciones a tiempo y además que se suban proactivamente como lo cita la Ley de Transparencia en el portal de datos abiertos nacional todos los contaminantes que se miden en las estaciones para calcular el ICA (PM10, PM2.5, S02, NO2, O3 y Meteorología), para facilitar la investigación académica y el control social en miras de buscar soluciones conjuntas que aporten a mejorar la calidad del aire.

Y no es un tema meramente ambiental, el Estudio sobre los costos en la salud asociados a la degradación ambiental en Colombia realizado en 2015 por la Dirección de Planeación Nacional – DNP reveló que después de Bogotá con el 10,5% y el Valle de Aburrá con el 12,3%, Cali aporta el 9,6% (1.317) del total (13.718) de las muertes que se presentan atribuidas a la contaminación del aire urbano, lo que generó costos estimados en $1,7 billones de pesos, equivalentes al 5,6% del PIB de la ciudad.

Sin embargo, mientras en el país las muertes relacionadas a la contaminación ambiental representan un 7,5% del total de las muertes al año, posicionándose muy cerca de las causas de muerte por tabaquismo y obesidad, la Secretaría de Salud Pública Municipal de Cali, según respondió a un solicitud de información en abril del 2018, no maneja notificación de mortalidad, ni análisis de causal de mortalidad relacionado a la calidad del aire porque según el DAGMA en la mayoría de las estaciones la Calidad del Aire – ICA “se considera satisfactoria, y la contaminación atmosférica plantea poco o nada de riesgo”. ¿Será que tendremos que esperar a que haya una alerta ambiental para que el tema sea una prioridad para las entidades públicas?


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Cristhian Barragán Falla

Cristhian Barragán Falla

Periodista de datos freelance y fundador de LabMedia.org, organización sin ánimo de lucro para el fomento del emprendimiento periodístico en internet. Ha sido Editor General del Semanario El Pueblo Cali y WebNoticias. En 2018 fue becario profesional del Centro Internacional para Periodistas - ICFJ en The Dallas Morning News en Dallas - Texas, EEUU. Premio Alfonso Bonilla Aragón 2018 en la categoría de Periodismo Digital.

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